Los estudiantes universitarios y los jóvenes que se emancipan de sus hogares representan la mayor parte del mercado inmobiliario en el segmento de monoambientes y departamentos de una habitación. Es así como las historias se multiplican por miles y los puntos de encuentro entre estas reflejan que alquilar por inmobiliaria es más caro que acordar directamente con el propietario del inmueble, que la sobreocupación de una vivienda es una forma de abaratar costos y que los nuevos edificios ofrecen departamentos con espacios más reducidos y a precios más altos.

"Hace 10 años vivo en el mismo departamento, soy estudiante de abogacía y trabajo. Al principio alquilaba con primos, pero ahora vivo solo. Acordé con la dueña y pagó $ 1.200 más $ 250 de expensas. Es un departamento de una habitación pero muy amplio. Es una construcción vieja que esta en buenas condiciones. Además si quisiera alquilar por medio de una inmobiliaria no podría hacerlo por los requisitos que solicitan", explicó Fernando Parisi, que vive en un edificio ubicado en Laprida al 300.

Una historia distinta es la de un grupo de tres amigas que estudian y trabajan y viven en un departamento de un ambiente en Congreso al 800. "Pagamos $ 1.200 entre las tres. Acordamos directamente con el propietario porque por la inmobiliaria sería más difícil de conseguir", contó María Zárate estudiante de Psicología. La zona también incide en los precios y en las condiciones del inmueble.

"Vivo en un departamento de dos dormitorios pero alquilo con dos personas más. Pagamos $ 1.600 por mes, es un edificio sin terraza pero los ambientes son grandes. Muy distinto a los ahora, que son mucho más reducidos y que se alquilan a igual precio o más caro", explicó Pamela Rosales, estudiante de Biotecnología. En definitiva, para alquilar es preciso buscar y elegir lo más rápido posible debido a que la demanda es permanente. "Tuve suerte para conseguir dónde vivir. Todo se ocupa rapidísimo. El departamento donde vivía mi papá se alquiló incluso antes que él se lo dejara", concluyó Gabriel, que desde que trabaja vive solo en un departamento ubicado en Jujuy al 500, donde paga $ 1.300 de alquiler mensual.